martes, 31 de enero de 2017

ENTREVISTA A MAYTE ESTEBAN AUTORA DE ‘ENTRE PUNTOS SUSPENSIVOS’ @MayteEstebn @HARLEQUINLibros


¡Hola a todos!
Como sabéis, el pasado 26 de enero Mayte Esteban publicó su nueva novela Entre puntos suspensivos con el sello Editorial Harlequin Ibérica. Así que aprovechando la ocasión, hoy os traigo la entrevista que le hice hace unos días. Espero que la disfrutéis tanto como yo, os dejo con ella:

Hola, Mayte, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Mayte Esteban?

Mayte Esteban es alguien que creció en una biblioteca. Madurar entre libros hace que, de alguna manera, despierten en ti las ganas de contar historias. Además, esa biblioteca recibía las visitas de muchos escritores, y siempre estaba allí, escuchando lo que venían a contarnos Rosa Montero, Juan José Millás o Almudena Grandes, por ponerte tres ejemplos. Eso, vivir en primera persona sus palabras dichas, la pasión que transmitían por lo que hacían, creo que fue la semilla que hizo germinar en mí las ganas de escribir.
Por lo demás, soy una persona normal, madre de dos adolescentes, ni alta ni baja. Ah, y con el pelo un poco azul.


 ¿Cuándo supiste que querías ser escritora?

Supongo que desde siempre. La necesidad de contar historias me venía en los genes. En mi familia hay varios escritores.

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Lo primero fue una “novela” muy al estilo de las de Los Cinco, cuando tenía 10 años, pero no la conservo. Un día, cuando era más mayor, la encontré, vi la burrada de faltas de ortografía que tenía y la quemé sin contemplaciones. Supongo que desde siempre he sido muy perfeccionista.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?

No, aunque soy profesora, y eso quizá influye en que intente siempre aprender de todos los errores que cometo. Deformación profesional.

 ¿Cómo te formaste como escritora?

Básicamente leyendo lo que otros escriben, escribiendo y borrando mucho más. Después, más adelante, he buceado en todos los manuales de narrativa que caen en mis manos. Siempre se aprende algo nuevo. Además, creo que para romper las reglas escribiendo, algo que quiero hacer como reto, tengo que conocerlas primero.

 ¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Ponerme el portátil en las piernas. En la mesa me canso mucho, cuando escribo necesito estar cómoda. 

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Utilizo las mañanas, cuando estoy sola en casa y hay silencio, aunque si tengo algo rondando por la cabeza, me da igual, lo hago en cualquier otro momento. Antes, cuando mis hijos eran más pequeños, era capaz de escribir mientras ellos daban gritos a mi lado y ni me enteraba, pero ahora necesito silencio. Ni siquiera pongo música.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

Esto ha ido variando con el tiempo. Antes era escritora solo de brújula: sabía de dónde partía y dónde quería llegar, pero no planificaba. Me dejaba llevar. Eso hace que tengas que reescribir mucho, porque a veces los personajes te obligan a errar tu rumbo, pero me ha servido para que no me dé ninguna pereza eliminar lo que veo que no funciona. Sin embargo, desde hace tiempo uso también en mapa. Planifico, aunque siempre tengo la brújula a mano. Esto provoca que te pierdas menos y que escribas también el grueso del borrador en mucho menos tiempo. Son las cosas que te acaba enseñando la experiencia. 

¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Ordenador. Me encanta mi letra a mano, y siempre que puedo escribo así, pero nunca las novelas. No, porque reescribo veinte veces las frases, para eliminar los escollos al lector y que, cuando lleguen a él, fluyan de manera natural. Si lo hiciera a mano, lo llenaría todo de tachones. Y eso es una de las cosas que más odio en el mundo, los tachones.
Mira, tengo una manía, me acabo de dar cuenta.

¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?

Me levanto pronto, saco a mi perro y en ese paseo suelo pensar un poco en lo que voy a escribir ese día. Lo damos solos en un inmenso pinar, así que tengo toda la paz del mundo para mí. Después, llego a casa, recojo un poco y escribo. Al menos un par de horas. También atiendo las redes, que llevo yo, y después me centro en la comida. El resto del día se va entre el trabajo y leer un rato por la noche. La tele apenas la veo. Es una cosa que me hace gracia, a veces me dicen que mis novelas son muy cinematográficas. En los últimos veinte años habré ido al cine media docena de veces y casi nunca veo películas. Supongo que lo que escribo es visual, por eso me lo dicen.

 ¿Eres aficionada a la lectura? ¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Como he dicho, leo por las noches. No mido el tiempo, hay libros que me atrapan y acabo acostándome muy tarde, y otros que no y en un par de páginas me aburro y cierro. Pero sí leo, todos los días. Leer es parte de escribir, leer a otros. Me hacen mucha gracia –y me dan pena- los escritores que dicen que mientras escriben sus novelas no leen a nadie. Me parece imposible y, además, un error. Se aprende muchísimo. De los buenos y, aunque parezca un contrasentido, de los malos. Ya sabes, se ve mejor la mota en el ojo ajeno que la viga en el propio…

 ¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

No tengo un género, me gustan las novelas que hacen sentir. Cualquier cosa. Que están bien escritas, que fluyen bajo mis ojos. No me gustan nada las florituras innecesarias, de hecho abandono novelas a las que les sobran adjetivos por todas partes, y me molesta mucho la incorrección sintáctica y ortográfica. Por lo demás, exijo eso, que lo que tengo en mis manos me transporte y me llene de emociones. Y me haga pensar algo.

 ¿Eres lectora de libros de papel o también lees ebooks?

Los dos, los voy alternando. Tengo un lector digital desde 2010.

 ¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

Es la pregunta que nunca contesto, porque no lo tengo. Un gran lector no puede elegir a nadie, siempre encuentras muchos en los que perderte. Lo que sí recomiendo es que, cuando tengamos ya un bagaje lector bueno, volvamos a los clásicos que nos obligaron a leer en el instituto, porque los vamos a ver con otros ojos. Cuando nos obligaron a leerlos no lo teníamos y sé que con el tiempo puedes descubrir por qué están ahí.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

Uf… es que tenía una biblioteca municipal… yo qué sé. Matilda, Charlie y la fábrica de Chocolate, Los Cinco, Momo… todos ellos me marcaron.

 ¿Qué estás leyendo ahora?

Acabo de terminar una distopía, Las hijas de Banu, que me ha hecho reflexionar y me ha mantenido entretenida. Es una novela autoeditada. Es otra cosa que hago, dar oportunidades a personas nuevas, porque de vez en cuando descubres alguien que merece la pena. Y no suelen muchas veces copar los tops digitales, eso os lo digo para que estéis atentos. Yo me fío de un grupo de amigos lectores que me recomiendan sus descubrimientos. También leo libros de editorial, por supuesto.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

Madre mía, no lo sé. Lo que he dicho antes, revisad algún clásico, intentad verlo con ojos de adulto lector. Dejad de lado los prejuicios que se asentaron en vuestra mente por culpa de que os lo mandaron demasiado pronto. Veréis que algunos son maravillosos.

 ¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?

Pues no sé si me han influido, pero me gusta mucho Unamuno. Y de Auster admiro esa voz tan potente que tiene, tan inconfundible. Me gustaría tener una mía, reconocible, y la busco sin descanso.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

En alguna novela es obvio, La arena del reloj es un relato muy personal. En el resto, supongo que lo que sale es una observación de la vida. Soy observadora por naturaleza.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

Canto en el coche. A grito pelado, cuando no me escuchan nada más que los míos. Y me gusta mucho la fotografía.

 ¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?

Mucho. Se lee más, pero también creo que se lee peor. Es algo que he observado en la lectura digital. Antes no se concebía abandonar lecturas, los buenos lectores no lo hacían, pero ahora hay tanto que muchas veces lees que la gente deja libros sin terminar. Yo misma, que no lo había hecho jamás, era más bien de releer. Eso, volver a un libro, ahora apenas se da.
Además, antes nunca había escuchado a nadie que tuviera listas de lectura interminables e inabordables, y eso ahora está a la orden del día. Los que no leen, por supuesto, siguen sin hacerlo, pero los que leen tienen un exceso de oferta abrumador.

Hablemos ahora sobre tu última novela, Entre puntos suspensivos:


¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Es una continuación de mi primera novela, Su chico de alquiler. Cuando la escribí no tenía las mismas herramientas que ahora, pero los personajes seguían siendo atractivos para mí y tenía ganas de contar otra historia de ellos, profundizar más. En mis paseos matutinos empezó a gestarse la idea de hacerlos mayores y ver qué había sido de sus vidas. Al final salió una historia independiente de la otra, pero con la conexión de que los protagonistas son los mismos.

 ¿Cómo te organizaste para escribirla?

Un día me senté y empecé. Había pensado tanto que no existía un esquema escrito, pero lo tenía bastante claro en mi cabeza. La brújula en una mano, el mapa en otra, y muchas ganas. Disfruté muchísimo la redacción de ese primer borrador y eso es algo que valoro. Cuando yo disfruto escribiendo, sé que también lo hará el lector. Si yo misma me aburro, algo no va bien.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

No, no es real, pero sí tiene sentimientos muy reales. Los personajes se comportan muy como personas normales, eso es algo que siempre busco. Incluso los niños o adolescentes que aparecen en mis novelas dicen a veces cosas que he escuchado, sobre todo algunas que me han hecho gracia. Todas mis novelas tienen un punto de humor.
Hay alguna anécdota sacada de la realidad, pero pasada por el tamiz de la ficción, porque con los años me he dado cuenta de que una cosa que sucede de verdad, a veces no es verosímil en la ficción.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Entre puntos suspensivos?

En la escritura nada, más bien la corrección posterior. En ella empleé bastante más tiempo, pero eso es algo natural en mí. Tardo más en dar el visto bueno definitivo que en escribir el primer borrador. Y eso es así porque que exijo que esté bien, que se entienda, que el lector no se encalle en frases. A veces me dicen que escribo sencillo, pero te puedo asegurar que es mucho más difícil eso que hacer frases grandilocuentes.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

Sí. Quería conservar el mismo narrador que en la otra, el mismo tono. Quizá por eso fue más sencillo que partir de cero. Lo que fue más complicado era convertir en adultos a dos personajes que en la primera eran poco más que adolescentes y hacer que su evolución fuera lógica. Y creíble.

 ¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

La primera frase la cambio veinte veces, así que creo que ni siquiera es la que vais a leer. Es algo que al principio no entendía, cuando algún autor contaba que sus novelas son como un puzzle, que las escenas no las habían escrito en el mismo orden en el que aparecían. Con el tiempo me he ido dando cuenta de que es más sensato trabajar así, por eso quizá tardo menos. Si una escena la tengo clara, aunque no sea la siguiente secuencia de la novela, la escribo y la guardo, para colocarla ahí cuando llegue el momento.
Avanzas más.
El principio siempre es lo más importante. Si el detonante de la historia tarda en aparecer, pierdes al lector, pierdes su curiosidad, el interés por pasar página. Por eso esta parte la trabajo mucho, elimino lo superfluo y voy al grano. Para describir un personaje a fondo, por ejemplo, tengo el resto de la novela, pero para convencer al lector de que no abandone tengo muy poquito margen y lo aprovecho.

 ¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

Muy poco el borrador, mes y medio, y muchos meses darle la forma definitiva. Es el método de trabajo que empleo.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella?, ¿por qué el lector debería elegirla?

Es una novela actual. Aunque a veces pasen cosas disparatadas, muy en consonancia con la primera, tiene temas de fondo que hacen pensar. La reflexión mientras disfrutas leyendo es mi máxima. Y Javier, el protagonista, es muy mono.
Planteo una pregunta de fondo, algo que no está escrito, pero que quiero que el lector piense: ¿qué pasaría si un día las personas que te importan de verdad desaparecen? En esta novela hay dos “desapariciones” y las dos provocan cambios importantes en los personajes. Tú, como lector, estás a tiempo de pensar en quienes te importan.

 Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?

Uso las redes sociales, que es lo que tengo más a mi alcance. Vivo un poco apartada, así que lo de hacer presentaciones se me complica bastante, tengo que movilizar a la familia, trastocar mi vida mucho, y apenas me dejo ver. Pero en las redes procuro hablar de las novelas, hago algo de promoción –aunque no tanta como al principio porque sé que cansa- y uso el blog, que es mi ventana al mundo virtual, mi casa.

Además de esta novela, tienes otras novelas publicada ¿Nos puedes hablar un poco de ellas?

Con editorial tengo otras dos, Detrás del cristal, que se publicó con Vergara en 2014 y de la que ya es complicado encontrar ejemplares en papel, aunque en digital sigue disponible, y La chica de las fotos, con la que fui finalista en el III Premio Digital HQÑ, y que posteriormente salió en papel. Las dos novelas tienen en común que son románticas, pero también ambas tienen temas de fondo que invitan a la reflexión. En la primera son los malos tratos y la segunda trata de la manipulación de las noticias y del daño que hacen los rumores a personas como tú y como yo que, por circunstancias, acaban inmersas en ellos.
Las dos tienen bastante de comedia, a pesar de todo, y el cuidado que pongo para que estos temas estén pero no molesten una lectura fluida. Me han dicho que son cortas, pero no es cierto, tienen sus trescientas páginas, pero el leerse sin escollos hace que se perciban como mucho más breves de lo que son.
Luego hay cuatro más autoeditadas, todas ellas disponibles en Amazon.

 De tus novelas, ¿cuál recomendarías a un lector que no haya leído nunca nada de ti?

Depende del lector. Si te gustan los sentimientos, La arena del reloj. Si quieres soñar, Detrás del cristal. Si te apetece una crítica, La chica de las fotos. Y si te va la novela histórica, te recomiendo Brianda. No lo es, pero es un agradable paseo por el XVII envuelto en magia. Y si tienes un rato sin más, que te apetece desconectar del mundo, Su chico de alquiler.

 Y ahora hablemos del futuro:

¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada?

Dos terminadas, pero no sé qué voy a hacer con ellas, de momento me centraré en esta. Son un tanto distintas a lo que he publicado con editorial, y con ello me refiero a que no son románticas, aunque en ellas se me ve como autora. Creo que mi voz las unifica, a pesar de lo diferentes que son.

 ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

Tengo otras cuatro apenas esbozadas, a las que espero dar forma en el verano, cuando tenga un poco más de tiempo libre. Y en estos días ando embarcada en unos relatos breves “por encargo”. En realidad el encargo me lo he hecho yo sola, son relatos que escribo para personas concretas, unas niñas a las que les cuesta mucho leer. Estoy personalizando pequeñas historias para ellas. Me parece que si consigo que lean, es un triunfo tan grande o más que ponerte en el número 1 de un top. Me llena mucho más.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Que lean, que se formen, que corrijan y no publiquen sin juicio. Hay muy poco últimamente y después vienen los desengaños. Esto no es una carrera de cien metros, es una maratón para la que hay que prepararse a conciencia.

 Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Me gustaría que leyeseis. Lo que sea, y si son mis libros, mejor que mejor, me sentiré eternamente agradecida. Pero leed, desarrollad ese espíritu crítico que permita que tengáis opinión propia.


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Muchas gracias, Mayte, y mucha suerte con Entre puntos suspensivos y con el resto de tus proyectos.

lunes, 30 de enero de 2017

ÉRASE UNA VEZ... (87)

¡Hola a todos!

Un lunes más estoy aquí para explicaros qué estoy leyendo. Ya os avanzo que la semana se presenta un poco compliacadilla, por el poco tiempo que preveo que tendré para leer y por lo mucho pendiente. Os cuento:

La semana pasada comencé con un grupo de blogueras la lectura de La hora de la araña. A diferencia de ellas, que imagino que a estas horas todas habrán acabado de leerla, yo he leído bastante poco, así que esta semana espero lograr acabarla.


Por si acabar de leer esta semana La hora de la araña no era poco, hoy también participo en la lectura conjunta que empezamos de La sirena de Gibraltar, una novela a la que tengo muchas ganas porque sólo he leído opiniones estupendas de ella.


Y vosotros, ¿qué estáis leyendo?


viernes, 27 de enero de 2017

ENTREVISTA A RAÚL GAVILÁN ROLDÁN AUTOR DE ‘STRIPTEASE. UNA VIDA AL DESNUDO

¡Hola a todos!
Hace unos días que tenemos activo en el blog el sorteo de una novela que se ha publicado esta misma semana. La novela en cuestión  es la primera entrega de la trilogía Striptease, en concreto su título Una vida al desnudo. Esta trilogía está escrita por Raúl Gavilán Roldán, un nuevo escritor muy interesante. Si queréis saber algo más sobre él os animo a que leáis su entrevista, os dejo con ella:

Hola Raúl, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Raúl Gavilán Roldán?
Hola, las gracias debo dártelas a ti por hablar sobre mí en tu blog. Yo soy una persona sencilla, pero muy inquieta, mi cabeza no para de maquinar cosas nuevas en cada momento. Soy o me considero divertido, bromista, amigo de mis amigos y desde hace algunos años ya, también soy marido y padre. Un poquito de todo como en botica.

¿Cuándo supiste que querías ser escritor?
Nunca pensé ni me planteé ser escritor, solo surgió. Dada mi inquietud por hacer cosas diferentes, un día comencé a escribir y mira por dónde vamos ya, empezando mi tercer libro.

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
Hace ya muchos años, que ni recuerdo cuántos, me dio por escribir monólogos y algunos tengo por ahí, que además, tuve la suerte de probar frente al público con una buena acogida.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?
No, para nada. Ahora me dedico a las medicinas naturales, pero aprovecho para escribir cuando puedo.

¿Cómo te formaste como escritor?
Para mí, que me llamen escritor aún me resulta raro, no me he formado en ningún sitio, estudié mi bachiller y luego empecé la carrera de Bellas Artes, pero como he dicho antes, no me había planteado nunca escribir un libro y menos una trilogía.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?
Soy poco maniático en general, así que para escribir tampoco tengo nada especial, simplemente me siento y comienzo a escribir.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
Como he dicho antes, no soy delicado y tengo que aprovechar los momentos que puedo, así que trato de sacar el mayor partido a cada ratito por corto que sea.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?
Me dejo llevar por la intuición más bien, dejo que las palabras vayan saliendo y formen la historia. Luego lo leo y modifico lo que no me gusta.

¿Eres un escritor de los que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?
Soy andaluz y tenemos fama de cómodos, así que utilizo el ordenador. También me ayuda a buscar información cuando necesito tirar de hemeroteca.

¿Cómo es un día en la vida de un escritor como tú?
Rutinaria, me levanto y preparo el desayuno a la familia mientras mi mujer viste y peina a las niñas. Luego, las llevo al colegio y me voy a mi lugar de trabajo, tengo horario de oficina, así que aprovecho a medio día para ir al gym y por la noche cuando llego a casa, juego un rato con las niñas, las ayudo con la cena y tras contar un cuento, las dejo durmiendo. Es el momento de mi función como marido, así que me tumbo con mi mujer en el sofá un ratito a ver alguna película y cuando ella se duerme encima de mí, nos vamos a la cama, leo una media hora y hasta el día siguiente. Lo normal, vamos.

¿Eres aficionado a la lectura? ¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?
Como tengo poquito tiempo, aprovecho antes de dormir para leer, eso me relaja y me hace desconectar. Suelo leer una media hora, depende de lo cansado que llegue. Durante el verano sí puedo dedicar algo más de tiempo a leer, aunque las niñas me dejen el justito.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?
Leo casi de todo, me gusta la intriga, la ciencia ficción, la historia (relacionada con los templarios y el Santo Grial), por supuesto, me encanta la literatura erótica (siempre se puede aprender algo), no soy de novela muy romántica.

¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?
Prefiero el papel, soy de la antigua usanza, aunque el libro electrónico es más cómodo, a mí me gusta tener mis libros en la estantería.

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
Me gusta mucho JJ Benítez, y su obra que más me enganchó: El caballo de Troya.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?
Me gustó mucho El perfume, lo tuve que leer en el instituto y me atrapo la historia. Fue uno de los primeros libros que realmente me iniciaron como lector y me incitaron a seguir leyendo.

¿Qué estás leyendo ahora?
Alguien que no soy, de Elisabet Benavent

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
La púrpura negra, de mi amigo Luís Murillo.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?
No sabría decirte algún clásico porque no me he reflejado en ninguno a la hora de ponerme a escribir, quizá como contemporáneo, me gusta mucho Megan Maxwell por su estilo sencillo y directo.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?
Me influye mi forma de ser y mis propias vivencias, de hecho éste libro al igual que el resto de la trilogía, está plagado de vivencias mías.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?
Me gusta pintar, el deporte, bailar, los bonsáis, los puzzles… como ya he dicho soy bastante inquieto y me gusta aprender de todo.

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Creo que nos ha cambiado un poco a todos, porque tenemos mucha más información acerca de escritores y libros, y las opiniones de los demás con respecto a lo que leen, y eso nos sirve de guía para saber cuál será nuestra próxima lectura. Como siempre ha pasado, el boca a boca es fundamental, pero con las redes sociales ese boca a boca se magnifica y tiene mucha más influencia en nosotros.

Hablemos ahora sobre tu novela, Striptease. Una vida al desnudo:
¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?
De una conversación con una compañera de trabajo a la que le estaba contando algunas anécdotas sobre mi vida de juventud. Me dijo que tenía para escribir un libro y parece ser que tenía razón, voy a sacar tres.

¿Cómo te organizaste para escribirla?
Simplemente me senté y tiré de recuerdos a los que le he ido dando forma, añadiendo y quitando personajes e historias.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?
Como he dicho, el hilo conductor de la novela es mi propia vida, mis trabajos, situaciones con amigos, cambios de residencia… Pero en la parte erótica es donde más me he podido divertir al crear situaciones o sueños eróticos que muchas veces se quedan sin cumplir.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Striptease. Una vida al desnudo?
Enfrentarme a un folio en blanco fue lo más complicado, y aunque pensé que me iba a resultar muy difícil poner tantas palabras como para hacer un libro, finalmente una palabra me llevó a la otra y cuando llegué a las 300 páginas se lo entregué a mí mujer para saber qué pensaba. A ella le gustó y me ayudó a cambiar algunas cosas para mejorar la novela, y finalmente me animó a publicar la historia. Así que, si no es por ella, este libro no habría visto la luz. Era algo para tener en casa para nosotros, y que ahora estamos compartiendo con todo el mundo.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?
No tenía claro ni el hecho de que fuera a terminarla porque pensé que lo que escribiera no iba a merecer tanto la pena.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Creo que ya lo he contestado, pero, simplemente me senté y dejé que fluyera.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Casi un año entero, lo mismo que la segunda parte que está a falta de unos últimos retoques.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Primero, porque es una novela erótica, escrita por un hombre y cuyo protagonista es un personaje masculino, así me diferencio del resto de novelas escritas en este género literario. Segundo, es una historia muy real en el que la gente se va a sentir muy identificada con las escenas y con las historias que le van aconteciendo al personaje. Aquí no hay casoplones, ni coches de alta gama, ni dinero a espuertas…Eso lo hace más creíble. Y tercero, hay muchas escenas eróticas, cuando uno ve una película de miedo, quiere miedo, cuando yo leo algo erótico quiero muchas escenas eróticas.

¿Por qué te decidiste por una trilogía y no por una novela auto conclusiva?
Porque quería diferenciar tres etapas muy definidas dentro de mi propia vida y así quería que fuese la historia de Óscar, mi personaje, tan real como la vida misma.

Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?
Yo trato de moverla por las redes sociales subiendo las fotos de las personas que me han comprado algún ejemplar y que luego me las mandan junto con sus comentarios, a las que tengo que agradecer mucho su apoyo y seguimiento, y sobre todo la difusión que me han dado compartiendo mis publicaciones y recomendando mi obra.
Procuro ser muy yo, y subo vídeos o fotografías mías en situaciones cotidianas.
Y ahora, a través de la editorial Max Estrella Ediciones estoy consiguiendo mucha más promoción, porque ellos son los profesionales y me han hecho el booktrailer, y cartelería para que el libro tenga más visión. También a través de las entrevistas en distintos medios, ya sean escritos o radiofónicos y con blogueras como tú que ayudáis a que se nos conozca un poco más.

Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela esperando a ser publicada?
La segunda parte de esta trilogía.

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Jaajaja…la tercera parte de la trilogía. Estoy muy ilusionado y con ganas de que ya esté en manos de la gente para conocer sus impresiones, por ahora no puedo contar nada más.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?
Que se lancen y arriesguen. El que no lo intenta, no consigue nada. Yo pensé que no iba ni a vender los primeros doscientos ejemplares que pedí en autoedición la primera vez que publiqué esta obra, y se vendieron en sólo tres semanas, habiendo vendido ya más de cuatrocientos ejemplares en seis meses. Espero que ahora con Max Estrella ediciones, y su promoción, se vendan muchos más de esta segunda edición de Una vida al desnudo.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.


Sólo quiero daros las gracias a todos los que hacéis posible que los escritores noveles podamos soñar con ver nuestros libros en las manos de la gente. Y a todas las personas que me siguen por las redes sociales y que me ayudan a seguir difundiendo mis obras y que tanta paciencia están teniendo esperando a tener la segunda parte de la trilogía en su poder.

Muchas gracias, Raúl, y mucha suerte con tus proyectos presentes y futuros.
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