jueves, 15 de junio de 2017

ENTREVISTA A J. C. MÁRQUEZ AUTOR DE “COMO ALAS DE MARIPOSA” (@EdicionesCarena )

¡Hola a todos!

Hoy os traigo la entrevista que hace poco hice a J.C. Márquez, que acaba de publicar 'Como alas de mariposa' con Ediciones Carena. Os dejo con la entrevista:

Hola Juan, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es J. C. Márquez, seudónimo de Juan Cuenca (Viladecans, Barcelona, 1975)?

Tengo 41 años. Nací y vivo en Barcelona, de padres andaluces. Tengo dos hermanas; soy el mediano. Crecí en Viladecans (Barcelona), pero siempre he tenido vocación internacional: he vivido en Inglaterra, Escocia, Francia y Bélgica. Vivo en pareja desde hace casi doce años. Soy abogado mercantil. ¿A qué dedico el tiempo libre? A mi familia, a mis amigos, a viajar y a escribir. ¿Política? Soy liberal y de izquierdas. ¿Creencias? Creo en la bondad del ser humano como contrapeso del mal. Y llevo grabada a fuego la cultura del esfuerzo: el trabajo duro, al final, tiene recompensa.

¿Cuándo supiste que querías ser escritor?

Pues lo cierto es que de forma tardía y no de forma consciente. Verás: en el 2008 cayó en mis manos la primera parte de la saga Millenium del escritor sueco Steig Larsson: “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Al terminar de leerla, me sentí un poco decepcionado, la verdad. No por nada: la novela es maravillosa y está fantásticamente escrita. Sin embargo, hay algo en la resolución del misterio final que me pareció burdo e innecesario (con todos mis respetos a un best seller mundial que es y sin querer hacer spoilers a aquellos que no la hayáis leído aún); y me sorprendí a mí mismo hablando con una amiga y diciendo: “¡Yo también puedo hacer algo así!”. Resumiendo mucho, me puse manos a la obra, y sin darme apenas cuenta, me vi atrapado en la escritura...

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

El germen de “Como alas de mariposa”: un relato breve que me ocupó unas quince páginas. Era agosto y tenía 32 años.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?

Como abogado mercantilista, me paso el día redactando complejos documentos jurídicos (ej. contratos, actas societarios, escritos varios, etc...). En esos documentos, todo está muy tasado y hay muy poco lugar para la inventiva, aunque es cierto que siempre intento, de algún modo, darles mi impronta.

¿Cómo te formaste como escritor?

Siempre digo que “Como alas de mariposa” se escribió al revés: primero la escribí, y después, aprendí a escribir. En 2012, ya había acabado el manuscrito de la novela, y la entregué a varias personas de mi confianza. Todos coincidieron en que tenia una historia, pero la obra destilaba un toque amateur indiscutible. Como ya no podía hacer nada para mejorarla, me apunté a clases de narrativa en la Escuela de escritura del Ateneu Barcelonès. Allí aprendí las técnicas de narrativa, pero mi mayor sorpresa fue que allí me enseñaron, en cierto modo, a leer; a aproximarme a los textos con una mirada diferente...


¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Déjame pensar... No se me ocurre ninguna. El único problema es que cuando me pongo a ello, me pasan las horas y no me entero...

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Por mi trabajo, no me queda más remedio que escribir a deshoras: madrugadas, fines de semana y vacaciones al sol, pero siempre con el portátil...

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

Como decía antes, en el caso de “Como alas de mariposa”, primero la escribí y después aprendí a escribir. Por tanto, la escribí de forma intuitiva, sin planificación ni técnica alguna. Fue en su reescritura posterior que tuve que poner orden y aplicar la planificación que, a mi entender, toda obra medida, precisa, debe tener: hice la escaleta, las fichas de los personajes, etc...

Hace meses que empecé un segundo proyecto, y esta vez, estoy haciendo todo según marca el manual: todo planificado desde el principio... Puede que le reste espontaneidad, pero al final creo que se agradece.

¿Eres una escritor de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Nuevas tecnologías, por supuesto... Hay escenas de “Como alas de mariposa” que se han escrito sobre la bicicleta estática del gimnasio... Esa opción te la dan las nuevas tecnologías...

¿Cómo es un día en la vida de una escritor como tú?

Rutinaria, supongo que como la de todo el mundo. Mi profesión me ocupa todo el día: llego a la oficina sobre las 9:15, salgo a las 14:00,  practico natación hasta las 15:00, como en media hora y vuelta a empezar hasta las 20:00... Por la noche llego a casa, ceno algo y desconecto viendo alguna serie o película, leo un rato y vuelta a empezar. La escritura suelo dejarla para los fines de semana... Al menos, hasta que me atrapa totalmente la historia. Cuando eso sucede, dedico las noches también a escribir...

¿Eres aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

¡Por supuesto! En mi mesita de noche siempre hay una buena pila de libros esperándome... Suelo leer alrededor de una hora cada noche... Los fines de semana, algo más.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Me interesa la literatura, en general, y leo de todo: desde los clásicos hasta la literatura contemporánea. La novela negra, por supuesto, me apasiona, aunque no me centro en ella, en absoluto...

¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?

Papel siempre: la lectura es un ritual y me gusta disfrutar de ella con los cinco sentidos...

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

Gabriel García Márquez. “El amor en los tiempos del cólera”.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

Recuerdo una edición maravillosa de “La vuelta al mundo en ochenta días” de Julio Verne que me encantaba y guardaba como un tesoro...

¿Qué estás leyendo ahora?

Todo esto te daré, de Dolores Redondo.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

“¡Menudo reparto!” de Jonathan Coe.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?

Muchos son mis referentes y muy distintos, aunque tengamos estilos completamente opuestos: Gustave Flaubert, las Hermanas Brönte, Agatha Christie, García Lorca, García Márquez, Vargas Llosa, Stephen King, Anne Rice, Barnes, McEwan, Michel Houellebecq, Daniel Pennac, Guillaume Musso, Anna Gavalda, Alessandro Baricco... ¿Sigo?...

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

Cuando uno empieza a escribir, tira de vivencias personales y de sus allegados. Soy cinéfilo de pro, por lo que el cine ha influido mucho en mi estilo de narrativa: muy visual, muy directo...

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

El cine es mi otra gran pasión y, como deporte, la natación. Me evade...

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?

Desde luego que sí. Cada vez se lee menos y se demanda una lectura más rápida y fácil: una especie de “fast read”... Del tema de la piratería, facilitada por las nuevas tecnologías, mejor no hablar...

Hablemos ahora sobre tu novela, Como alas de mariposa:
¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Como decía, cuando uno empieza a escribir, le resulta más fácil hacerlo sobre cosas cercanas que a uno le impresionan de alguna forma, historias personales o de amigos, que toma prestadas. Pues, sin lugar a dudas, la parte más “negra” de “Como alas de mariposa” se inspira en un caso real: el caso Dutroux, un caso de pederastia muy polémico que ocurrió en Bélgica. Marc Dutroux, apodado “el monstruo”, era un asesino en serie belga condenado por haber secuestrado, torturado y abusado sexualmente de seis niñas y adolescentes de edades entre los 8 y los 19 años, de las cuales cuatro fueron asesinadas, entre 1995 y 1996. Su juicio se llevó a cabo en 2004. Este caso me impresionó mucho. Tal vez porque yo mismo estuve viviendo una temporada en Bruselas allá por el año 2000 y había visitado personalmente, con mi amiga Chloe del Erasmus, la ciudad natal de ésta, Charleroi, que además era la ciudad de donde este individuo construyó su zulo para torturar a estas niñas.

Años después, cuando leí la novela de Larsson, me animé a escribir una historia que me rondaba por la cabeza. Quería hacer algo distinto: una historia en la que el verdadero protagonista fuera la víctima, y no el verdugo. Es decir, no quería centrarme en el villano y su justificación, en el rebelde y su causa; sino que quería explorar, indagar el punto de vista del débil: iba a escribir sobre la víctima de los abusos. Pensaba en lo que las niñas secuestradas por Dutroux debían sentir y, lo más importante, qué consecuencias para esas víctimas, tendría el haber sufrido “todo el horror”, como dice la novela; y sobre todo, y más importante, si se podía o no superar algo así…

¿Cómo te organizaste para escribirla?

“Como alas de mariposa” está fundamentada sobre tres historias principales, como sus tres pilares, que acontecen en tres momentos temporales distintos: 2005, 2011 y 2017. Primero empecé la historia del 2005, en la que un joven (Ángel Martínez, el protagonista de “Como alas de mariposa”) víctima de abusos infantiles intentaba superar, acudiendo a una terapia, los traumas infligidos por esos abusos y dejaba buena cuenta de sus progresos curativos (o no) en un diario. Un diario que acabaría convirtiéndose en un personaje más de la novela.

Pero como no quería hacer un libro de auto-ayuda y, además, quería llegar al mayor número de personas posibles (para hacer mi denuncia) me inventé, aprovechando el repunte de la novela negra (gracias, en parte, a la corriente de autores escandinavos como Larsson o Lackberg) una historia policíaca en torno al personaje de Ángel: un secuestro de dos niñas pequeñas en Barcelona y una investigación policial; un caso en el que la clave para su resolución la tuvieran el propio Ángel y el diario que éste escribiría. Así fue como nacieron personajes tan maravillosos como el sargento Joan Puig, el cabo Roberto Martínez y la deliciosa Fátima Benkarine.

El reto estaba, en ese momento, en integrar esas dos historias, porque me di cuenta de que, por sí solas, no funcionaban y entonces me puse a pensar una forma de unirlas... Así fue cómo surgió la idea de la terapia de grupo de la Fundación Alas de Mariposa, una organización sin ánimo de lucro que el protagonista, Ángel, fundaría años después de acudir a terapia para ayudar a jóvenes víctimas de abusos. Esa idea requería de nuevos personajes y nuevas historias. Así nacieron los personajes de Dalmau: el psicólogo de la Fundación y los ocho chicos que acuden a su terapia grupal.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

Como apuntaba antes, cuando uno empieza a escribir le resulta más fácil hacerlo sobre historias que le son cercanas, que a uno le impresionan de alguna forma: historias personales o de amigos, que toma prestadas... La novela está plagada de historias inspiradas por la realidad.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Como alas de mariposa?

Sin lugar a dudas, hilvanar las tres grandes historias que la componen y encajar la multitud de planos temporales, textos, subtextos, lenguajes distintos e historias que la componen. Es una novela muy compleja desde un punto de vista de técnica narrativa, y me llevó mucho trabajo que todo funcionara con la precisión de un reloj suizo...

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

En absoluto. La novela se fue escribiendo sola... Al menos, fue así hasta el momento de la reescritura, en donde ya, se puede decir, que sí sabia lo que estaba haciendo...

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Pues fue un momento de absoluta inconsciencia... Sin ningún tipo de presión, la verdad. Creo que el hecho de que no supiera que quería escribir una novela me ayudó a avanzar en su escritura...

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

Mucho, mucho tiempo... Detrás de “Como alas de mariposa” hay muchos años de trabajo: investigación, curiosidad, aprendizaje, observación...

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?

Porque es una novela valiente, con un mensaje muy potente, pero tratado desde el respeto máximo y la humildad más absoluta. Es una novela compleja, pero de gran sencillez y nada pretenciosa. Además, es una novela que atrapa desde la primera página y está llena de amor, desamor, venganza, pasión, sexo (como toda novela que se precie), romanticismo, suspense... ¡Y hay personajes sumamente entrañables y muy divertidos!

Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?

Pues acabamos de hacer la presentación de la novela en La Casa del Libro de Rambla Cataluña (Barcelona). El acto fue multitudinario y maravilloso. Me sentí muy feliz, arropada por toda mi gente. Además de este acto, de la mano de la editorial (Ediciones Carena) tenemos previstas varias presentaciones por el territorio nacional. Y desde luego, utilizo las redes sociales y algunos contactos de prensa...

Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela esperando a ser publicada?

No. Ahora quiero disfrutar de mi primer bebé: “Como alas de mariposa”...

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

¡Sí! Y me hace mucha ilusión trabajar en este nuevo proyecto, porque vamos a intentar hacer una novela a cuatro manos, con alguien muy especial. Ya tenemos desarrollada toda la historia, pero hay que ponerse a escribir... Y como decía, ahora toca disfrutar del primer bebé...

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Esfuerzo, esfuerzo y esfuerzo. Y mucha autocrítica: hay que estar dispuesto a borrar mucho para escribir muy poco.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Que espero que disfrutéis “Como alas de mariposa”, tanto como yo he disfrutado escribiéndola y, sobre todo, espero que os guste y os deje un poso amable y una sonrisa en la cara cuando la hayáis acabado. Todo ello, a pesar de la crudeza del tema de fondo y de algunas de las escenas.

Como decía al principio de la entrevista, la novela la he escrito al revés: empezando la casa por el tejado... Primero la escribí y después aprendí a escribir. Eso también me ha permitido verla nacer, crecer y madurar hasta hoy, que alcanza la mayoría de edad y se emancipa… Ya está lista para volar sola… y os la doy a tod@s vosotr@s para que la hagáis un poco vuestra... ¡Muchas gracias!

Muchas gracias, Juan, y mucha suerte con tus proyectos presentes y futuros.



4 comentarios:

  1. Hola
    Generalmente no me va la novela negra y creo que muy planificada pues no estaba esta (risas). Por supuesto, me intriga el hecho de que tenga ciertas vistas a hechos reales, no la descarto del todo.
    ¡Felicidades al autor!

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  2. Con todo lo que dices me apetece más leerla. En cuanto este por España la compro y una vez leída pues volveré a comentar. Enhorabuena por tu baby :)

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  3. Yo la he leído y me ha atrapado por su ritmo trepidante y sus personajes creíbles, reales, llenos de matices. Desde un punto de vista técnico es intachable pero lo importante es que tiene alma

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  4. Me ha ganado con su autor favorito y la novela que menciona... Muy buena entrevista, como siempre. Anoto bien el nombre del autor.
    Besotes!!!

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