sábado, 18 de mayo de 2013

KRISTIN HARMEL, LA LISTA DE LOS NOMBRES OLVIDADOS




Título: La lista de los nombres olvidados.

Título original: The sweetness of forgetting.

Autora: Kristin Harmel.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Editorial: Martínez Roca.

Año de edición: 2012.

Primera publicación en España: abril 2013.

416 páginas.

Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 9788427039841

Precio: 18,50 euros.

Ebook: 9,49 €.




Cuando vi la portada del libro, pero sobre todo, cuando leí su sinopsis, me atrajo muchísimo, porque me pareció que me iba a encontrar ante una novela entrañable y emotiva, con una bonita historia. Y así ha sido, solo que La lista de los nombres olvidados no ha estado a la altura de mis expectativas.


Autora

Kristin Harmel (1979) ya ha escrito cuatro obras de ficción para mujeres y dos novelas para adultos jóvenes. Se han publicado artículos suyos en People, Ladies’ Home Journal, Glamour, Woman’s Day, Men’s Health, American Baby, Runner’s World, entre otros.

Vive en Orlando, Florida, Estados Unidos.


Argumento

Hope es una mujer divorciada con una hija adolescente, que se ha tenido que hacer cargo de la panadería familiar, tras la muerte de su madre. Su abuela Rose (Mamie) tiene Alzheimer y está ingresada en una residencia. En un momento de lucidez, le da una lista con siete nombres a Hope, y le dice que tiene que ir a París a descubrir qué paso con las personas de esa lista. Rose se embarca en un viaje en el que descubrirá no solo el pasado de su abuela, si no que se reencontrará con ella misma.


La novela

“Por lo que veo desde la panadería, la calle está tranquila y en silencio y, en la media hora que precede a la salida del sol, cuando los dedos estrechos del amanecer empiezan a asomar por encima del horizonte, podría llegar a creer que no hay nadie más que yo sobre la faz de la tierra”.

Así comienza La lista de los nombres olvidados. Intercala capítulos narrados en primera persona por Hope, con capítulos contados en tercera persona, con un narrador omnisciente, que se sitúa bajo el punto de vista de Rose. Cada capítulo empieza con la receta de un pastel, y se podría decir que la repostería es una protagonista más de la novela, porque se te hace la boca agua con las descripciones de los pasteles que hay a lo largo del libro.

Rose tiene Alzheimer, y está en ese punto de la enfermedad en donde sabe que está perdiendo la memoria, y que no puede hacer nada por evitarlo.

“-Lo peor del caso es –me dijo, mirándome por encima de las gafas- que tiene la lucidez suficiente para darse cuenta. Es una de las peores etapas, porque ella sabe que no tardará en perder por completo la memoria y eso, para los pacientes que se encuentran en este estado, resulta muy perturbador y penoso”.

En uno de esos días lúcidos, Rose decide contar su historia, ese pasado que ha ocultado tan bien a todos sus seres queridos, pero que la ha marcado de por vida, no solo a ella, sino también a su hija y a su nieta.

“Por eso se había pasado la mañana escribiéndolo todo, lo mejor que había podido, en una carta dirigida a su nieta. Algún día, Hope la leería y comprendería, pero todavía no. Aún faltaban algunas piezas. Cuando Rose cerró el sobre, poco antes de la hora de comer, se sintió vacía y triste, como si acabara de sellar una parte de su vida. Suponía que, en cierto modo, así era”.

Personajes


Rose es una persona muy fuerte. Tuvo un pasado muy duro, y para poder continuar hacia delante, decidió olvidar todo su pasado, hacer como si nunca hubiese existido, y se volvió una persona fría, pues ésa era la única manera de que no la volviesen a hacer daño. Pero que no te hagan daño, no implica que seas feliz. “Rose se obligó a abrir los ojos y fingió una sonrisa. A lo largo de los años se había vuelto experta en simular felicidad. Era –pensó- un talento espantoso”.

Rose ha vivido toda su vida inmersa en la culpa, incapaz de perdonarse a sí misma por las decisiones que tomó, y las consecuencias que eso tuvo.

“-Perdón por marcharme –le susurró al viento-. Perdón por las decisiones que he tomado. –Un trocito de la tapa de masa cayó sobre una ola que rompía-. Perdón por las personas a las que he hecho daño”.

Y es curioso que, alguien que reniega de su pasado, no pueda evitar vivir en él.

Hope es también muy fuerte, aunque no lo ve. Siente que ha fracasado en todos los aspectos de su vida (en su vida profesional, en su matrimonio, en su papel de madre, hija y hasta de nieta). No permite que nadie la ayude, porque no cree merecer esa ayuda, no le gusta la vida que tiene, pero tampoco ve una salida a su situación.

“Durante algunos años, todo funcionó a la perfección. Pero entonces mi madre tuvo una metástasis, la memoria de Mamie empezó a fallar un poco y ya no quedaba nadie más que yo para salvar la panadería. Antes de darme cuenta de lo ocurrido, me había convertido en la guardiana de un sueño que no era mío y, de paso, había perdido todo lo que siempre había soñado”.


Mi opinión

Me han gustado tanto Rose como Hope, los pilares de la novela. Y ver cómo la manera de ser de Rose influyó en su hija y en su forma de ver la vida, y cómo eso también repercutió en Hope, porque cuando nacemos, somos una tábula rasa y, como esponjas, vamos absorbiendo todo, muchas veces de manera inconsciente, y el cómo son y cómo nos educan nuestros padres nos marca de por vida, aunque no seamos conscientes de ello.

Y la historia también me ha gustado, pero la novela me ha parecido un poco… light. Se podría haber sacado mucho más provecho de la historia, y tal vez por eso es por lo que mi valoración general de la novela no es muy alta.

No sé explicar muy bien por qué no me ha terminado de convencer el libro. Por una parte, hay momentos de la historia que tiene tintes moralistas, y para mí, está bien que una novela te haga reflexionar, pero no que, como las fábulas, incorpore una moraleja, poniéndola en boca de sus personajes, y así te “enseña” una lección de la vida. Y eso de: “Da igual cómo te estén yendo las cosas, si crees en ti, al final todo acabará bien”, para mí tampoco es muy realista.

Por otro lado, en cuanto a la historia de Hope, la novela tiene un poco de chick-lit, y tal vez ése haya sido también en parte el problema, porque a mí es un género que en raras ocasiones me gusta, por lo que entiendo que haya gente que disfrute con este libro más de lo que lo he hecho yo.


Recomendación final

Si has llegado hasta aquí, tal vez estés un poco confuso. ¿Me ha gustado o no me ha gustado La lista de los nombres olvidados? Sí, me ha gustado, pero como una lectura ligera. Así que si lo que buscas es una novela con el único fin de entretenerte, con una historia entrañable, pero que no quedará durante mucho tiempo en tu recuerdo, que se sumerge en un pasado marcado por la guerra y el dolor, para traerte a un presente cotidiano, pues sí, te gustará la novela. Si buscas algo más profundo, una historia que de verdad te llene, para mí, éste no es tu libro.


*Gracias a la Editorial Martínez Roca por facilitarme el ejemplar.

Teresa de Leyendo en el bus.

Valoración:

6,5/10

“Tenemos dos fuerzas que nos ayudan a vivir: el olvido y la esperanza”.

Vicente Blasco Ibáñez

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