miércoles, 15 de mayo de 2013

DIANA GUELAR Y ANDREA JÁUREGUI, MADRES PERFECTAMENTE IMPERFECTAS







Ficha técnica:

Título: Mamás perfectamente imperfectas

Autoras: Diana Guelar y Andrea Jáuregui

Editorial: Planeta

Género: ensayo

Páginas: 272

Publicación: 09/04/2013

ISBN: 978-84-08-11206-8

PRECIO: 16,90 euros




Sinopsis (editorial):

Hay madres que cocinan y madres que piden pizza. Las hay que trabajan y las hay que se quedan en casa. Algunas visten a sus hijos con jerséis de cuello alto y bufandas hasta entrada la primavera y otras los dejan andar descalzos en invierno. Hay madres que adoran jugar con los chicos largas horas y otras a las que les resulta aburrido. Las hay que parecen más jóvenes que sus hijas y otras al estilo de Rubens. Y también hay infinitas combinaciones de todas éstas y muchas más.
Este libro es una verdadera brújula para guiar a las madres, con unos ilustrativos casos prácticos, por una senda que nos ayude a no sentirnos culpables a cada paso que demos; a la vez que nos ofrece unos fáciles consejos que nos permitirán no caer en las trampas de esa culpabilidad.



Mi opinión:

Siempre he pensado que ser madre (y padre) es una de las cosas más difíciles que una tiene que hacer en la vida y que, curiosamente, no hace falta sacarse un título, ni hacer un curso, ni pasar ninguna prueba, ni prepararse de ningún modo para conseguirlo. Al final, te vas haciendo a la idea durante nueve meses (o durante toda la vida, dependiendo de los casos) y de repente te ves con un pedazo de carne entre los brazos, que no sabes ni cómo coger para que no se rompa, que llora y no sabes por qué, que espera algo de ti y tú no sabes cómo hacer que sea feliz. Ser madre es un reto constante, es un aprendizaje continuo, es una carrera de fondo sin meta final.

Quizá buena parte de la dificultad de ser madre no esté en una misma, sino en lo que una cree que los demás esperan de ella como madre. Cumplir con las propias expectativas o con los imperativos categóricos que la sociedad impone a cada madre no es nada sencillo. Y, en el fondo, están pensados para eso: por eso van variando a lo largo de los años y por eso el paradigma sociocultural de la madre del siglo XXI no tiene absolutamente nada que ver con el que la sociedad propugnaba hace 50 años. Quizá si nos diéramos cuenta de la presión que personas e instituciones ajenas a nosotras y a nuestra experiencia como madres (y, en algunos casos, totalmente ajenos a cualquier experiencia relacionada con la familia, la maternidad o la paternidad) ejercen sobre nosotras y cuáles son las razones reales de esa presión dejaríamos de sentirnos tan angustiadas... tan culpables.

Este es, precisamente, el objetivo de Mamás perfectamente imperfectas: que nos demos cuenta de la cantidad de falsos mitos, ideas preconcebidas e imposiciones sociales que esconden modelos de organización familiar y social machistas y estereotipos vacíos que hemos interiorizado tanto que ni nos damos cuenta de que son ajenos a nosotras y a nuestros sentimientos como madres.

Por eso, el método que propone este libro es un método filosófico básico: el de cuestionarse la realidad, el de la pregunta constante, el de la reflexión personal a partir del cuestionamiento de la verdad impuesta. Esa es la razón por la que este ensayo está plagado de preguntas. Empezando por la más básica de todas: "¿Por qué será que las madres nos complicamos tanto?". Sobre todo, porque, como también explican las autoras, los padres no parecen hacerlo tanto. O, por lo menos, no lo han hecho tanto hasta ahora.

Este ensayo (libro práctico, como lo clasifican desde la editorial), tan ameno como inspirador, está dividido en cinco partes que ofrecen cinco caras del mismo problema. En primer lugar, desmontar los falsos mitos sobre los que asentamos nuestro modelo de maternidad, empezando por el de la madre santa o la madre perfecta, paradigmas tan ficticios como inalcanzables.

En la segunda parte, las autoras, expertas en adolescencia, ahondan en los problemas más frecuentes en la relación madre/hijo. Y, como la pregunta es la base sobre la que construyen todo el ensayo, comienzan con una cuestión clave: ¿qué es un problema? Y, lo más importante, ¿es un problema real lo que consideramos como tal?

En una sociedad tan cambiante como la actual, la tercera parte analiza a las madres en su contexto, es decir, a la madre en el seno de las infinitas formas de familia que podemos encontrar hoy en día. Y es que, por mucho que se empeñen algunos, la mal llamada familia tradicional no es el modelo familiar más frecuente hoy.

La cuarta parte analiza, con mucho humor, los errores más frecuentes de las madres: desde la sobreprotección hasta la perpetua aspiración a la perfección (propia o del hijo), nada se escapa a la atenta y experta mirada de las autoras, que proponen un catálogo de acciones frecuentes que actúa como espejo en el que mirarse, verse y aprender.

La quinta parte utiliza el método de las preguntas para establecer un mapa de rutas para la maternidad. Cada madre deberá responderlas y, teniendo en cuenta las respuestas, su contexto personal, sus limitaciones, sus dones y sus creencias, configurar un camino propio, un camino que no tiene por qué ser perfecto, pero que será el suyo, el que hará que ejercer de madre sea la tarea gratificante que es, sin imposiciones, ni falsas creencias, ni mitos subconscientes, ni presiones ajenas a la propia experiencia.

Dado que Diana Guelar es codirectora del centro de atención y prevención para jóvenes y adolescentes La Casita, en Buenos Aires, muchas de las experiencias y reflexiones recogidas en la obra tienen a los adolescentes (y sus madres) como ejemplo. Pero las conclusiones que cabe extraer son generales y aplicables a casi cualquier edad. Además, mi dulce niñita de cinco años se convertirá mañana en una complicada adolescente, es ley de vida, así que... mejor estar preparada.

Escrito con un estilo sencillo y directo, este ensayo desdramatiza el siempre complicado papel de madre. Y aunque el título y la portada dan pie a pensar que se trata de una obra mucho más ligera de lo que realmente es, profundiza en cuestiones básicas para aprender a disfrutar de la decisión que un día tomamos: la de ser madres.

Nos seguimos leyendo.



Agradezco a Planeta que me haya enviado este ejemplar.



Lidia Casado

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2 comentarios:

  1. Deve de ser muy interesante. A mi me la repampimfla lo que esperen los demás de como yo educo a mi hijo, soy yo la única que me cuestiono a mi misma, la única que piensa si devo de tomar otras medidas. Pero pido pocos consejos. Si, para mi ser madre me está costando, quizá porque busco educarlo demasiado rapido, no lo sé. Se quiere mucho y se da la vida por ellos, pero subirlos es una lucha diaria. Así que nadie se meta en mi terreno, porque mi hijo es mi obra. jejeje. Y yo no soy artista, pero, algo saldrá...Lo de la culpabilidad si está...pero es como la experiencia, llega cuando ya está hecho. El libro este...que me puede aportar? pues no lo sé... Yo ya medito muchisimo. Y a veces me veo invalida para según que cosas. Me exijo demasiado.

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