viernes, 24 de mayo de 2013

ALMUDENA GRANDES, ATLAS DE GEOGRAFÍA HUMANA





Ficha técnica:

Título: Atlas de geografía humana

Autora: Almudena Grandes

Editorial: Tusquets

Género: novela, novela intimista, narrativa contemporánea

Páginas: 472

Publicación: octubre 1998

ISBN: 978-84-8310-073-8

Precio: 20 euros



Sinopsis (editorial):

En el Departamento de Obras de consulta de un gran grupo editorial, cuatro mujeres trabajan en la confección de un atlas de geografía en fascículos. Reunidas por azar en ese proyecto, y muy distintas entre sí, todas comparten, sin embargo, una edad decisiva, en la que el peso de la memoria matiza ya la conciencia del tiempo y de la Historia. Mientras investigan, buscan materiales y fijan datos, Ana, Rosa, Marisa y Fran se encuentran en ese punto de inflexión de la vida en que no pueden aplazar más la necesidad de encararse de una vez consigo mismas, despejar dudas, deseos y contradicciones ya insostenibles para situarse ellas mismas en su propia geografía, en su propio atlas. Así, iremos descubriéndolo todo sobre cada una de ellas y sobre el mundo que las rodea, que no es otro que el de toda una generación: su soledad, sus inhibiciones, sus sueños truncados, sus decepciones, pero también sus pasiones y sus amores inconfesados, su dureza y su ternura, sus derrotas y sus grandes conquistas.



Mi opinión:

Con Atlas de geografía humana me ha pasado lo mismo que a Proust con su magdalena. Lo leí hace tiempo, unos trece años, cuando vivía sola en Madrid, en las noches de insomnio que el cambio radical de turno de trabajo me producía. Y su lectura casi ha vuelto a dejarme sin sueño. Y eso que el ejemplar es el mismo pero mi vida, no. Por eso, he descubierto cosas en él en las que no me fijé la primera vez y he desestimado algunos de los subrayados que hice en su momento. Nos buscamos en los libros, nos identificamos, nos modelizamos, nos rebatimos con ellos y con sus historias. De ahí que el mismo libro no te diga las mismas cosas hoy que dentro de 13 años. Y con éste, me ha vuelto a pasar. Abrirlo fue como probar la magdalena de Proust: los recuerdos que habían quedado adheridos a sus páginas volvieron a saltar en mi memoria, devolviéndome anécdotas, episodios, sentimientos y reflexiones que había vivido mientras lo leía. No deja de sorprenderme cómo funciona nuestra memoria, cómo asocia acontecimientos y recuerdos, objetos y vivencias, de modo que si consigues rescatar uno, los recuerdos asociados a él van saliendo solos, anudados como los pañuelos de colores que se saca de la manga un mago.

Pero volvamos al libro. Atlas de geografía humana es una novela polifónica en la que cuatro mujeres (Rosa, Ana, Fran y Marisa) van alternando la narración de sus vivencias en primera persona. Las cuatro trabajan juntas en un proyecto editorial por fascículos (un atlas, claro) pero su interacción en el ámbito profesional es un mero telón de fondo que actúa como decorado realista de la novela psicológica e intimista que en realidad es. Porque, aunque pasan cosas, aunque hay diálogos, aunque las cuatro mujeres salen de cena y hablan entre sí o las unas sobre las otras, el grueso de la obra la constituyen los monólogos que recogen sus pensamientos. Monólogos en los que analizan el estado actual de sus vidas, haciendo balance de lo vivido y sopesando frustraciones, esperanzas y alegrías para afrontar nuevos rumbos personales.

La estructura temporal de la obra completa un círculo que, en el final de la novela, nos devuelve al primer capítulo. Entre tanto, Almudena Grandes nos cuenta los dos años largos que transcurren entre la cena que recuerda Rosa en ese primer capítulo mientras se arregla para asistir a otro cena, similar a esa, en la que celebran el fin del proyecto en común. Pero esa no será la única celebración: las cuatro tendrán que brindar por un nuevo proyecto que les mantendrá más de cuatro años ocupadas y por las nuevas etapas que, en lo personal, afronta cada una.

En estos dos años largos, veremos a Rosa asumir el fracaso de su matrimonio y de su aventura sexual con un fotógrafo de la editorial; a Fran, descubrir la verdad sobre su esposo, admitir la madurez a la que hasta ahora se habían negado a abrir las puertas y embarcarse en la siempre inquietante aventura de la maternidad. Ana, por su parte, tras haberse casado y divorciado muy joven, averiguará que la vida a veces te sorprende y que todo puede cambiar, para bien; mientras que Marisa sopesará si subirse al último tren que pasa por su vida (al menos, es lo que ella cree), aunque no sea el veloz y elegante AVE que esperaba, sino un tren de cercanías renqueante al que el amor rejuvenecerá y devolverá la dignidad perdida.

Cuatro mujeres al borde de los 40, cuatro historias de amores frustrados, recuperados o sorprendentemente encontrados cuando menos se esperaban; cuatro universos femeninos llenos de sensaciones agridulces, recuerdos, sueños rotos y esperanzas recobradas; cuatro vidas distintas pero iguales, parecidas pero singulares, capaces de transmitir universalidad, comprensión, ternura y fraternidad.

Nos seguimos leyendo.



Lidia Casado

Juntando más letras




1 comentario:

  1. Creoq ue no he leído nada de ella, no me llama mucho, pero como bien dices.. nosotros no somos los mismos en distintos momentos.. por eso las lecturas nos llaman o no en un momento.. bss

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